viernes, 7 de octubre de 2016

Pesto ligero

El Pesto me flipa, es sólo oler albahaca fresca y mmmmm.... 

Tengo la suerte de que mi hermana tiene un mini-huerto en su casa y en muchas ocasiones me regalan buenos manojos de albahaca fresca ecológica, ellos no le echan ningún pesticida ni nada por el estilo, así que se puede considerar ecológica, ¿no?. ¡Gracias María y Sergio!





Actualmente no consumo queso, aunque el pesto tradicional lo lleva, así que en los ingredientes he considerado ambas opciones: opción con queso y opción sin queso. Con queso parmesano queda delicioso.

Esta salsa es muy versátil, aquí te doy un ejemplo de uso, pero el Pesto se puede degustar de muchas formas: en tostadas, como aliño de una ensalada, como acompañamiento de una patata al horno...

Ingredientes:


Para el Pesto:
  • 50 gr. hojas de albahaca fresca
  • 60 gr. de piñones (*si le vas a poner queso parmesano reduce la cantidad de piñones a 35 gr. ya que el queso también es una fuente de grasas)
  • 1 diente de ajo (¡si te gusta fuerte ponle 2!)
  • (opcional) 30 gr. de queso parmesano rallado (si se lo vas a poner reduce la cantidad de piñones a 35 gr.)
  • 40 gr. de aceite de oliva virgen (quizás lo veas poco, pero es que los piñones ya aportan mucha grasa así que hay que intentar reducir la cantidad de aceite a la mitad de la receta tradicional)
  • una pizca de sal gorda (yo uso sal rosa porque aporta menos sodio además de ser rica en minerales)

Para los espaguetis de calabacín (Zoodles):
  • 2 calabacines medianos
  • Sal y pimienta al gusto

Procedimiento:


Para los espaguetis de calabacín: 

Corta el calabacín usando tu instrumento preferido: con una mandolina (¡yo les tengo pánico!), a mano (¡tienes que ser muy habilidoso para cortar tiritas finitas y largas!), con un cortador ranurado (es el que he estado usando hasta ahora, lo puedes ver en la receta de "Espaguetis" de calabacín con salsa boloñesa) o usando un Inspiralizer que es un nuevo utensilio que me han regalado mis herman@s/cuñad@s del que estoy "enamorada": aprovecha todo el calabacín, hace los espaguetis de maravilla y es muy fácil de usar, sólo hay que tener un pelín de cuidado con las cuchillas al manipularlo.







En la segunda y tercera foto podéis ver lo que queda del medio calabacín que piqué primero.

Reserva los "espaguetis" en un plato con papel absorbente debajo.

Para el pesto: 

Separar las hojas de albahaca del tallo. Lavarlas bien y ponerlas a secar. La albahaca es muy delicada, si las hojas quedan húmedas se oxidarán y la salsa se quedará muy oscura en vez de brillante y clara.

El pesto tradicional se prepara con mortero, es decir que los ingredientes se muelen poco a poco con el uso del mortero. Primero el ajo, luego la albahaca con la sal y luego se van añadiendo los piñones, el queso (opcional) y el aceite. 

Yo por el tema de la rapidez prefiero usar el procesador de alimentos, el problema es que si la cuchilla se calienta mucho oxidará también la hoja, así que lo hago lo más rápido posible. 

Incorporar todos los ingredientes al vaso del procesador/batidora y batir bien. Con la ayuda de una espátula de silicona bajar el pesto que haya quedado en las paredes del vaso y batir de nuevo si se considera necesario (a mi me gusta que quede con textura grumosa así que no lo bato mucho). Reservar el pesto resultante.

Preparación del plato: 

En una sartén grandecita calentar un poco de aceite, cuando se caliente añadir los "espaguetis" de calabacín, sal y pimienta al gusto y rehogar durante 2-3 minutos.

Una vez los espaguetis alcancen el punto de cocción deseado (yo los dejo "aldentes", si los haces mucho quedarán blandengues y soltarán más agua) añadir el pesto e integrarlo todo durante 1 minuto.

¡Presenta en tu plato hondo favorito y a disfrutar!




¡Ya verás lo rico que está!




viernes, 16 de septiembre de 2016

Paté de aceitunas y Paté de zanahorias


¿Tienes una comida con amigos y no sabes qué llevar?, o ¿tienes un picoteo en casa y quieres preparar algo sano y ligero pero que a la vez guste a todos? Estos patés son dos fantásticas opciones, yo los llevé a una comida familiar y gustaron a todos, ¡incluso a los niños!.

Hace tiempo que tenía ganas de probar a hacer algún paté con base vegetal y con mucho sabor, buscando en Internet encontré muchas recetas interesantes (¡la magia de la red!), tenía claro que quería que uno tuviese de base zanahoria y otro aceitunas y finalmente los preparé como cuento a continuación y ¡fueron éxito total!

Ingredientes (para 15 comensales, ¡cunden mucho!):


Paté de aceitunas negras:
  • 130 gr de aceitunas negras sin hueso (escurridas)
  • 10 gr de alcaparras (escurridas)
  • 1 lata pequeña de anchoas (escurridas)
  • 1 diente grande de ajo pelado (si se te repite mucho elimina el brote interior)
  • Una lata de atún al natural (escurrido)
  • 20 gr. de aceite de oliva
  • Pimienta negra, romero, albahaca y sal al gusto
Paté de Zanahorias:
  • 3 zanahorias grandes
  • 2 dientes de ajo pelados (si se te repite mucho elimina el brote interior)
  • 1 chorro de aceite de oliva
  • 1 puñado de tu fruto seco preferido, yo puse nueces porque para mi gusto le va muy bien a los platos salados 
  • albahaca, orégano y sal al gusto

Preparación:


Más fácil imposible: para el de zanahorias cuece al vapor, en agua hirviendo o al micro (como prefieras) las zanahorias hasta que estén blanditas.

Para ambos: procesa/bate bien todos los ingredientes (el de zanahoria con las zanahorias cocidas) y presenta como más te guste. Yo en esta ocasión utilicé estos cuencos naranjas tan bonitos que compré en una tienda de regalos y decoración en La Malagueta (Málaga) que tiene cosas ideales, la tienda se llama La Azalea.


Para degustar puedes cortar bastones de zanahorias, pimientos rojos, apio o cualquier verdura que te apetezca. Para los que consumen pan están riquísimos con grisines italianos o con tostas para paté. Otra idea para acompañarlos son los famosos Thins de Bimbo tostados y partidos en cuatro. Yo en esta ocasión los puse con bastones de zanahoria y apio y tostas wasa.













 

miércoles, 17 de agosto de 2016

Crema de chocolate y calabaza



Después de hacer el Programa Whole30 en el que algún día desayuné una especie de "yogurt" de coco hecho a base de chocolate puro, leche de coco y gelatina, me quedé dándole vueltas a este concepto de postre en la cabeza.

Yo uso la leche de coco de lata no la de bote de litro, en concreto esta: 
https://www.goyanativo.com/productos/leche-de-coco-goya.aspx, 
que encuentro en Carrefeur y El Corte Inglés, cuyos ingredientes son sólo leche de coco y agua.

Dicho "yogurt" de coco estaba rico, pero sinceramente demasiado amargo, además al postre le faltaba suavidad y un toque meloso. Y pensando, pensando, me dije: "si el Brownie de Calabaza me queda tan rico... ¿por qué no probar a introducir calabaza en la receta del "yogurt" de coco?"

Pensado y hecho. Así me salió esta receta que queda deliciosa, la textura es mmmmm, de verdad, tenéis que probarla.

Ingredientes (8 vasitos):

  • 7 hojas de gelatina o si eres vegetariano un sobre de agar-agar (mira las instrucciones sobre cómo trabajar con él)
  • 1 lata (400 ml.) de leche de coco (puedes usar la leche que quieras)
  • 400 ml de leche de almendras (puedes usar la leche que quieras, yo puse de almendras, seguro que con leche de avellanas también queda riquísimo)
  • 6-7 cucharadas (según seas más o menos chocolatera) de chocolate puro en polvo (yo uso el de Chocolates Valor)
  • 250 gr. de calabaza cocida (cada uno puede utilizar el método de cocción que prefiera, yo metí la calabaza a trozos medianos en la vaporera lekue unos 4 min. al micro a potencia máxima, pero puedes cocerla al horno o en la candela en una vaporera tradicional)
  • Endulzante de tu preferencia (yo no le pongo nada, la calabaza para mi es un endulzante maravilloso)

Preparación:


Poner a remojo en agua fría las 7 láminas de gelatina intentando que queden lo más separadas posible, para que no se peguen unas con otras (si se pegan un poco no pasa nada).

En un cazo hondo, poner a calentar  a fuego medio las leches (puedes usar sólo de un tipo, lo que supondría 800 ml. en total).

Una vez la leche esté templada (sin llegar a hervir), añadir el chocolate en polvo, el endulzante (opcional, yo no puse) y la calabaza cocida. Batir bien todo con la batidora de brazo (en Málaga la llamamos minipimer) hasta que la calabaza se integre por completo (ten cuidado de no dejar en el fondo trozos de calabaza sin batir).

Una vez esté todo triturado, mantener la mezcla a fuego medio (sin llegar a hervir). Escurrir las hojas de gelatina y añadirlas a la mezcla, batiendo todo muy bien de nuevo hasta que no quede ningún grumo.

Retirar del fuego y repartir en vasitos de yogurt o cuencos haciendo uso de un colador (pide ayuda si te resulta complicado sujetar el colador mientras repartes la mezcla en los vasitos) para evitar que caigan posibles hebrillas de calabaza que hayan quedado.

Dejar templar antes de introducir en la nevera. Tapar con papel film y reservar en la nevera unas 4-5 horas antes de disfrutar.



Resumiendo: remojar gelatina, calentar leche, incorporar chocolate y calabaza cocida, batir bien, añadir gelatina colada, volver a batir bien, distribuir en vasitos con ayuda de un colador, enfriar y disfrutar. 

Más fácil imposible. 

No tengas miedo de cocinar ninguna de mis recetas, son todas facilísimas y aunque a la primera te cueste cuando la disfrutes, repetirás y a la segunda te saldrá de maravilla.

Y si tienes cualquier duda puedes preguntarme por aquí, por Instagram (@bocados_fit) o Facebook (@Bocadosfit)

¡Espero que os guste!









martes, 2 de agosto de 2016

Gazpacho ligero

Seguro que la mayoría de vosotros tiene su propia receta de gazpacho pero siendo yo malagueña y ser el Gazpacho un plato tan Andaluz y tan delicioso en verano, no quería dejar de poner mi receta, que es la que mi madre me enseñó pero en versión ligera.

La receta original de mi madre lleva pan, pero yo prefiero no ponerle, en casa nos sabe igualmente riquísimo.



Ingredientes (4 personas):

  • 1 kg. de tomates (yo uso tomate pera)
  • 1/2 de pimiento verde
  • 1 diente de ajo 
  • 1/4 de pepino mediano sin semillas
  • 20 gr. de vinagre (yo pongo de manzana, si no os gusta muy fuerte poned la mitad y luego podréis rectificar si se ha quedado flojo, a mi es que me encanta el vinagre)
  • 1,5 cdta de café (de las pequeñitas no de las de postre) de sal baja en sodio (ayuda a no retener líquidos)
  • 150 ml. de agua fría.
  • 15 gr. de aceite de oliva virgen (el aceite es muy sano pero tiene muchas calorías así que hay que cuidar la cantidad que se usa)
  • Para la guarnición: 1 tomate, 1/2 pimiento, 1/4 de pepino y 1/2 cebolla.

Preparación


Lavar, quitar el punto de inserción con la rama y cortar por la mitad los tomates. Lavar y cortar por la mitad el trozo de pimiento. Quitar la piel al diente de ajo. Pelar el trozo de pepino y quitar las semillas. 

Si vas a usar un procesador (tipo vaso americano o thermonix): bate todo excepto el aceite unos 3 minutos a potencia máxima. Cuando obtengas la textura deseada (a nosotros nos gusta fino), bajar la potencia a la mitad y por el bocal ir vertiendo poco a poco el aceite para ligarlo bien con el gazpacho. Si te gusta más líquido, añade más agua y vuelve a batir para integrar. Rectificar de sal y vinagre.

Si no dispones de un procesador o prefieres hacerlo por el método tradicional: introducir en un cuenco hondo u ollita todos los ingredientes incluido el aceite. Bate bien y luego pasa por el chino o pasapurés para eliminar todas las pielecitas de las verduras. Si te gusta más líquido, añade más agua  y vuelve a batir para integrar. Rectificar de sal y vinagre.

Como guarnición pelar y picar chiquitito el tomate, el trozo de pimiento, el trozo de pepino (sin semillas) y el trozo de cebolla.

Guardar en la parte más fría de la nevera. 

Servir frío en un cuenco o plato hondo acompañado de la guarnición. 

Estoy segura que será todo un éxito y que nadie notará que no lleva pan.




jueves, 14 de julio de 2016

Pastel de Merluza




El pescado blanco es uno de los alimentos que más me cuesta introducir en mi día a día. Cierto es que al horno con una base de verduras (por ejemplo cebolla, calabacín y pimiento rojo) queda riquísimo, pero no podemos negar que es tedioso a la hora de degustar por el tema de las espinas, y eso que yo tengo suerte porque a mi marido se le da super-bien desmenuzar el pescado y no le desagrada.

Así que pensando posibilidades para incluir pescado en nuestra dieta de forma diferente hice esta receta mezcla de varías que había visto y sinceramente me encantó. Si te gusta la textura de pastel salado suave y cremoso te encantará.

Esta receta ya la he subido a Instagram (@bocados_fit) pero quería ponerla también en el blog porque sé que hay algunas personas que les gusta más este formato.

Ingredientes (4 personas):

  • 1 puerro
  • 1/2 calabacín sin piel
  • 800 gr. de merluza
  • 2 huevos
  • 2 claras (o 3 huevos si no quieres usar claras)
  • 3 cucharadas de tomate frito (mejor si es casero)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite para engrasar el molde

Preparación:


Rehogar el puerro y el calabacín previamente troceaditos.

Cocinar la merluza al vapor al micro (puedes usar la vaporera de lekúe) o en una vaporera convencional dejándola un pelín sin hacer.

Batir bien las verduras rehogadas, la merluza limpia (si es que era fresca y traía piel y espinas), los huevos, las claras, el tomate frito, sal y la pimienta al gusto.

Engrasar un molde tipo "plum cake" (yo uso de silicona y así me resulta más fácil desmoldar) y verter la mezcla.

Introducir al horno precalentado 180 grados calor arriba y abajo unos 45 min. o hasta que al pinchar se note cuajado. Sacar del horno y dejar templar. 

Desmoldar con cuidado asegurándose que está bien despegado de las paredes y del fondo haciendo uso de un cuchillo o espátula. 

¡Y listo! 


Acompañado de una buena ensalada queda una cena riquísima y diferente.

¡Espero que lo disfrutéis tanto como yo!