domingo, 19 de febrero de 2017

"Sushi" de coliflor


Ya sabéis lo que me gusta el arroz de coliflor, esta receta es otra de las posibilidades que dicha preparación nos ofrece. La tenía en mente hace tiempo y por fin decidí ponerme manos a la obra. Una forma original de presentar sushi, muy rica y perfecta para disfrutar en buena compañía. 


Ingredientes (4 personas):


Para el “arroz”:
  • ½ cabeza de coliflor
  • 25 cl. de Vinagre de Arroz (si no tienes prueba con vinagre de manzana pero lo suyo es de arroz).
  • 5 gotitas de stevia pura (los japoneses le ponen azúcar...).
  • ½ cucharadita de sal.

Para hacer el Maki:
  • Esterilla de madera para makis.
  • Papel film.

Para el relleno:
  • Tiras de verdura: yo usé pimiento rojo, aguacate y pepino.
  • Tiras de pescado apto para consumir crudo: yo descongelé salmón salvaje y lubina y seguí estas indicaciones para que estuviese en perfecto estado.

Otros rellenos posibles: Atún, surimi, tobiko (huevas de pez volador), mango, queso cremoso, tuna-mayo-corn (atún, cebolla, mahonesa, maíz), pez mantequilla, langostinos cocidos, tortilla japonesa...

Acompañamiento
  • Gari (Jengibre marinado), yo no tenía :-(
  • Wasabi.
  • Salsa de soja (yo usé baja en sodio).

Preparación:


Lavar la coliflor y quitar las hojas verdes y la parte dura del tallo. Escurrir bien el agua.

Triturar la coliflor usando un rallador o con un procesador de alimentos. Cuidado de no triturar demasiado para que no quede como un puré, sino del tamaño de granos pequeños de arroz o de cuscús.

Verter sobre un bol y cocer 5-6 minutos en el microondas a potencia máxima o si no se desea usar el microondas rehogar en una sartén con la base engrasada hasta que se reblandezca el grano o cocinarlo al vapor, es cuestión de preferencia.

Ligar a fuego medio con unas varillas el vinagre, la sal y la stevia, no hace falta que hierva sólo calentar la mezcla un poco para que se integren bien los ingredientes. Verter sobre la coliflor cocida. Mezclar bien. Reservar.

Extender la esterilla de madera para makis cubierta con film. 

Colocar una hoja de alga nori en la parte central de la esterilla con la cara más brillante de la lámina hacia abajo. Las láminas de nori suelen tener unas delgadas líneas marcadas que deben quedar perpendiculares a quien las prepara.


Mojarse las manos un poco y hacer una croqueta con el "arroz". Disponer la croqueta sobre el alga y extender con la yema de los dedos. Debemos conseguir una capa de "arroz" homogénea de 1/2 cm. aprox. Dejar dos centímetros de la hoja de alga sin arroz por la parte más lejana a nosotros  .


Situar en el centro del "arroz" las tiras de verdura y pescado elegidos. Yo hice el de salmón con pepino y pimiento rojo y el de lubina con aguacate y pimiento rojo. Tomar la parte inferior de la esterilla y empezar a enrollar el maki con ayuda de la esterilla, presionando con suavidad a lo largo conforme se va enrrollando. Cuando se tenga el rollo casi hecho, sellar la tira de hoja de nori restante, poniendo un poco de agua a lo largo de la lámina, presionando suavemente el rollo. Cuando llegamos al final apretar el rollo con la esterilla. 


Mojar un poco el cuchillo y cortar en 6 u 8 trozos.


Servimos con wasabi y jengibre marinado, acompañándolo con salsa de soja. 




Y ahora llega el mejor momento, el de disfrutar de nuestra preparación.

¡Feliz semana!


lunes, 19 de diciembre de 2016

Pudin de chia




Para esas mañanas en las sabemos que vamos a tener poco tiempo o ganas de preparar un buen desayuno esta es una receta es fantástico, más fácil imposible y de verdad es un desayuno rico-rico, bajo en hidratos, saciante y super-nutritivo. Lo dejas preparado la noche anterior y al despertarte tienes un maravilloso desayuno en la nevera esperándote.

Entre sus ingredientes se incluyen las semillas de chía consideradas como un superalimento por contener una gran cantidad de nutrientes (fuente de fibra y antioxidantes, calcio, proteínas y ácidos grasos omega-3) y a la que se atribuyen muchas propiedades.

Cuando empecé a usar la chía y me informé de sus propiedades, una de las muchas cosas que leí fue que puede llegar a absorber 7 veces su peso en agua. Ese dato me sirvió para establecer las medidas para la receta puesto que si observáis las cantidades, de leche uso 7 veces en peso la cantidad de chía.


Ingredientes (1 persona):

  • 175 gr. de la leche que uses (en este caso usé leche de almendras casera
  • 25 gr. de semillas de chía (ya la venden en casi todos los supermercados)
  • 1 cucharada de chocolate puro en polvo (este ingrediente es opcional pero para mi gusto le da muy buen sabor y color)
  • Endulzante de tu preferencia (yo no le pongo nada, ni para mi ni para mis niñas, la fruta que pongo encima ya le aporta suficiente dulzor)
  • Por encima échale imaginación y ponle toppings a tu gusto, te doy algunas ideas: trocitos de tu fruta preferida (el plátano le va de maravilla), coco rallado, 1 cucharadita de mantequilla de fruto seco, mermelada casera...

Preparación:


En un cuenco bien hondo, pon la leche, las semillas de chía, el chocolate en polvo y el endulzante (opcional). Con unas varillas remueve muy bien y vierte la mezcla en tu copa de postre preferida.

Reserva en la nevera. Antes de acostarte, si observas que la chía se ha ido al fondo remueve de nuevo con las varillas un poco para homogeneizar la mezcla.

A la mañana siguiente saca la copa con el pudin de la nevera y añade por encima los toppings de tu preferencia y listo. 

Hace muchísima ilusión despertarse y saber que en la nevera está esperándote algo tan rico, fácil y sano.








Pruébalo, ¡te sorprenderá!





domingo, 20 de noviembre de 2016

Chips de Kale (col rizada)


Ahora que llegan las fiestas es bueno ir pensando alternativas al picoteo que nos sacien, aporten nutrientes y nos hagan ilusión. 

Al kale hoy en día se le considera un "superalimento", posee calcio, hierro en altas proporciones, magnesio, potasio y zinc además de un alto contenido proteico. Una taza de kale tiene más calcio que la leche, más hierro que la carne y una gran cantidad de vitaminas C, K y A. También se le atribuyen propiedades anticancerígenas y desintoxicantes. Es alcalino, anti-inflamatorio y antioxidante. Ayuda a regular el colesterol, a combatir algunos síntomas de artritis, asma y desordenes auto-inmunes. Es bajo en calorías y rico en fibra. Una taza de este vegetal cuenta con 39 calorías, 5 gramos de fibra y 0 gramos de grasas, lo cual ayuda a mantener una digestión saludable.

Estos chips de Kale son super-crujientes, originales, sabrosos y, como os he comentado antes, tienen muchas propiedades nutritivas. Me he decidido a pasaros la receta porque el otro día encontré Kale en un supermercado de los de la compra diaria, o sea que ya no es un producto tan inaccesible como antes.

Ingredientes:


  • Un manojo de Kale (col rizada)
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • 1/4 de cucharadita de sal marina (mejor gruesa)
  • 1/4 de cucharadita de chile y/o especias al gusto en polvo (opcional)


Preparación:


Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo.

Picar en un bol grande las hojas de Kale al tamaño deseado para las chips, eliminando el tallo. Añadir el aceite y mover bien. Añadir la sal y las especies seleccionadas y volver a remover para que todo quede bien repartido.



Sobre una bandeja de horno, cubierta con papel vegetal, disponer las hojas de Kale de forma que no se toquen entre ellas, ese es el truco para que queden crujientes.

Hornear unos 12 minutos, hasta que los chips se empiecen a dorar, cuidado de no dejar demasiado porque de un momento a otro se queman y tienden a amargar.

Retirar la bandeja del horno y dejar templar sin tocar, al enfriarse adquieren aún más el deseado "crujir".

Una vez templadas volcarlas sobre el recipiente donde se vayan a servir y rectificar si se desea de sal. Hay quienes también añaden queso parmesado rallado, yo no las he probado así pero deben de quedar apetitosas.

Esta es una receta básica con aceite, chile y sal pero puedes ponerle tu especie favorita por ejemplo curry, orégano o hasta canela o cacao en polvo, ¡échale imaginación!



¡Espero que os guste!

¡Feliz semana a todos!



martes, 1 de noviembre de 2016

Ensaladilla malagueña de naranja y bacalao

Mi madre prepara esta ensaladilla desde siempre, cuando era pequeña ni la miraba, pero conforme ha ido pasando el tiempo me ha ido gustando cada vez más. Es una delicia la combinación del bacalao con la naranja y la cebolleta. ¡Riquísima! Además es muy fácil de hacer.



Ingredientes (4 personas):

  • 3 patatas medianas
  • 2 naranjas
  • 200 gr. de bacalao desmigado sin espinas (yo compré este). Puedes usarlo sin demigar también, yo lo compro desmigado porque me resulta más fácil tenerlo ya así.
  • un puñado de aceitunas aliñadas (yo usé las de Alora que me encantan)
  • 2-3 cebolletas (yo usé una cebolla fresca porque no encontré cebolleta)
  • Zumo de 1/2 limón (si te gusta fuerte puedes poner más)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal 

Preparación:


El bacalao has de dejarlo 24 horas en remojo en la NEVERA cambiando el agua una vez en ese trascurso de tiempo.

Escurrir bien el bacalao.  Si no lo usaste desmigado, separar las lascas con los dedos. Dejarlo escurrir sobre papel absorbente para eliminar todo el agua.

En agua fría con sal poner a hervir las patatas cortadas a cuadrados medianos. Una vez estén tiernas colar y reservar dejándolas escurrir bien. Cuidado que no se pasen pues se desharían.

Pelar las naranjas al vivo o también se dice a sangre, que básicamente consiste en extraer los gajos limpios sin albedo, piel ni membranas. Aquí puedes encontrar una explicación de cómo hacerlo, no es una técnica difícil, eso sí necesitas un cuchillo afilado.



Pelar y trocear las cebolletas o cebolla fresca (según prefieras) en rodajas finas o dados pequeños.

Deshuesar las aceitunas y partirlas por la mitad reservando alguna entera sin hueso para adornar.

Mezclar todos los ingredientes.

Salar al gusto pero con cuidado porque tanto el bacalao como las aceitunas tienen su punto de sal.

Para el aliño: en un cuenco disponer el zumo del limón y el aceite (esta ensalada admite bien de aceite, dice mi madre). "Labrar" (batir) bien ambos con un tenedor o varillas. Esparcir sobre la ensalada.

¡Adornar con las aceitunas y si se quiere con perejil picado fino y listo!

Una ensalada exquisita y completa.










viernes, 7 de octubre de 2016

Pesto ligero

El Pesto me flipa, es sólo oler albahaca fresca y mmmmm.... 

Tengo la suerte de que mi hermana tiene un mini-huerto en su casa y en muchas ocasiones me regalan buenos manojos de albahaca fresca ecológica, ellos no le echan ningún pesticida ni nada por el estilo, así que se puede considerar ecológica, ¿no?. ¡Gracias María y Sergio!





Actualmente no consumo queso, aunque el pesto tradicional lo lleva, así que en los ingredientes he considerado ambas opciones: opción con queso y opción sin queso. Con queso parmesano queda delicioso.

Esta salsa es muy versátil, aquí te doy un ejemplo de uso, pero el Pesto se puede degustar de muchas formas: en tostadas, como aliño de una ensalada, como acompañamiento de una patata al horno...

Ingredientes:


Para el Pesto:
  • 50 gr. hojas de albahaca fresca
  • 60 gr. de piñones (*si le vas a poner queso parmesano reduce la cantidad de piñones a 35 gr. ya que el queso también es una fuente de grasas)
  • 1 diente de ajo (¡si te gusta fuerte ponle 2!)
  • (opcional) 30 gr. de queso parmesano rallado (si se lo vas a poner reduce la cantidad de piñones a 35 gr.)
  • 40 gr. de aceite de oliva virgen (quizás lo veas poco, pero es que los piñones ya aportan mucha grasa así que hay que intentar reducir la cantidad de aceite a la mitad de la receta tradicional)
  • una pizca de sal gorda (yo uso sal rosa porque aporta menos sodio además de ser rica en minerales)

Para los espaguetis de calabacín (Zoodles):
  • 2 calabacines medianos
  • Sal y pimienta al gusto

Procedimiento:


Para los espaguetis de calabacín: 

Corta el calabacín usando tu instrumento preferido: con una mandolina (¡yo les tengo pánico!), a mano (¡tienes que ser muy habilidoso para cortar tiritas finitas y largas!), con un cortador ranurado (es el que he estado usando hasta ahora, lo puedes ver en la receta de "Espaguetis" de calabacín con salsa boloñesa) o usando un Inspiralizer que es un nuevo utensilio que me han regalado mis herman@s/cuñad@s del que estoy "enamorada": aprovecha todo el calabacín, hace los espaguetis de maravilla y es muy fácil de usar, sólo hay que tener un pelín de cuidado con las cuchillas al manipularlo.







En la segunda y tercera foto podéis ver lo que queda del medio calabacín que piqué primero.

Reserva los "espaguetis" en un plato con papel absorbente debajo.

Para el pesto: 

Separar las hojas de albahaca del tallo. Lavarlas bien y ponerlas a secar. La albahaca es muy delicada, si las hojas quedan húmedas se oxidarán y la salsa se quedará muy oscura en vez de brillante y clara.

El pesto tradicional se prepara con mortero, es decir que los ingredientes se muelen poco a poco con el uso del mortero. Primero el ajo, luego la albahaca con la sal y luego se van añadiendo los piñones, el queso (opcional) y el aceite. 

Yo por el tema de la rapidez prefiero usar el procesador de alimentos, el problema es que si la cuchilla se calienta mucho oxidará también la hoja, así que lo hago lo más rápido posible. 

Incorporar todos los ingredientes al vaso del procesador/batidora y batir bien. Con la ayuda de una espátula de silicona bajar el pesto que haya quedado en las paredes del vaso y batir de nuevo si se considera necesario (a mi me gusta que quede con textura grumosa así que no lo bato mucho). Reservar el pesto resultante.

Preparación del plato: 

En una sartén grandecita calentar un poco de aceite, cuando se caliente añadir los "espaguetis" de calabacín, sal y pimienta al gusto y rehogar durante 2-3 minutos.

Una vez los espaguetis alcancen el punto de cocción deseado (yo los dejo "aldentes", si los haces mucho quedarán blandengues y soltarán más agua) añadir el pesto e integrarlo todo durante 1 minuto.

¡Presenta en tu plato hondo favorito y a disfrutar!




¡Ya verás lo rico que está!