Mostrando entradas con la etiqueta lowcarb. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lowcarb. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de febrero de 2017

"Sushi" de coliflor


Ya sabéis lo que me gusta el arroz de coliflor, esta receta es otra de las posibilidades que dicha preparación nos ofrece. La tenía en mente hace tiempo y por fin decidí ponerme manos a la obra. Una forma original de presentar sushi, muy rica y perfecta para disfrutar en buena compañía. 


Ingredientes (4 personas):


Para el “arroz”:
  • ½ cabeza de coliflor
  • 25 cl. de Vinagre de Arroz (si no tienes prueba con vinagre de manzana pero lo suyo es de arroz).
  • 5 gotitas de stevia pura (los japoneses le ponen azúcar...).
  • ½ cucharadita de sal.

Para hacer el Maki:
  • Esterilla de madera para makis.
  • Papel film.

Para el relleno:
  • Tiras de verdura: yo usé pimiento rojo, aguacate y pepino.
  • Tiras de pescado apto para consumir crudo: yo descongelé salmón salvaje y lubina y seguí estas indicaciones para que estuviese en perfecto estado.

Otros rellenos posibles: Atún, surimi, tobiko (huevas de pez volador), mango, queso cremoso, tuna-mayo-corn (atún, cebolla, mahonesa, maíz), pez mantequilla, langostinos cocidos, tortilla japonesa...

Acompañamiento: 
  • Gari (Jengibre marinado), yo no tenía :-(
  • Wasabi.
  • Salsa de soja (yo usé baja en sodio).

Preparación:


Lavar la coliflor y quitar las hojas verdes y la parte dura del tallo. Escurrir bien el agua.

Triturar la coliflor usando un rallador o con un procesador de alimentos. Cuidado de no triturar demasiado para que no quede como un puré, sino del tamaño de granos pequeños de arroz o de cuscús.

Verter sobre un bol y cocer 5-6 minutos en el microondas a potencia máxima o si no se desea usar el microondas rehogar en una sartén con la base engrasada hasta que se reblandezca el grano o cocinarlo al vapor, es cuestión de preferencia.

Ligar a fuego medio con unas varillas el vinagre, la sal y la stevia, no hace falta que hierva sólo calentar la mezcla un poco para que se integren bien los ingredientes. Verter sobre la coliflor cocida. Mezclar bien. Reservar.

Extender la esterilla de madera para makis cubierta con film. 

Colocar una hoja de alga nori en la parte central de la esterilla con la cara más brillante de la lámina hacia abajo. Las láminas de nori suelen tener unas delgadas líneas marcadas que deben quedar perpendiculares a quien las prepara.


Mojarse las manos un poco y hacer una croqueta con el "arroz". Disponer la croqueta sobre el alga y extender con la yema de los dedos. Debemos conseguir una capa de "arroz" homogénea de 1/2 cm. aprox. Dejar dos centímetros de la hoja de alga sin arroz por la parte más lejana a nosotros  .


Situar en el centro del "arroz" las tiras de verdura y pescado elegidos. Yo hice el de salmón con pepino y pimiento rojo y el de lubina con aguacate y pimiento rojo. Tomar la parte inferior de la esterilla y empezar a enrollar el maki con ayuda de la esterilla, presionando con suavidad a lo largo conforme se va enrrollando. Cuando se tenga el rollo casi hecho, sellar la tira de hoja de nori restante, poniendo un poco de agua a lo largo de la lámina, presionando suavemente el rollo. Cuando llegamos al final apretar el rollo con la esterilla. 


Mojar un poco el cuchillo y cortar en 6 u 8 trozos.


Servimos con wasabi y jengibre marinado, acompañándolo con salsa de soja. 




Y ahora llega el mejor momento, el de disfrutar de nuestra preparación.

¡Feliz semana!


lunes, 19 de diciembre de 2016

Pudin de chia




Para esas mañanas en las sabemos que vamos a tener poco tiempo o ganas de preparar un buen desayuno esta es una receta es fantástico, más fácil imposible y de verdad es un desayuno rico-rico, bajo en hidratos, saciante y super-nutritivo. Lo dejas preparado la noche anterior y al despertarte tienes un maravilloso desayuno en la nevera esperándote.

Entre sus ingredientes se incluyen las semillas de chía consideradas como un superalimento por contener una gran cantidad de nutrientes (fuente de fibra y antioxidantes, calcio, proteínas y ácidos grasos omega-3) y a la que se atribuyen muchas propiedades.

Cuando empecé a usar la chía y me informé de sus propiedades, una de las muchas cosas que leí fue que puede llegar a absorber 7 veces su peso en agua. Ese dato me sirvió para establecer las medidas para la receta puesto que si observáis las cantidades, de leche uso 7 veces en peso la cantidad de chía.


Ingredientes (1 persona):

  • 175 gr. de la leche que uses (en este caso usé leche de almendras casera) 
  • 25 gr. de semillas de chía (ya la venden en casi todos los supermercados)
  • 1 cucharada de chocolate puro en polvo (este ingrediente es opcional pero para mi gusto le da muy buen sabor y color)
  • Endulzante de tu preferencia (yo no le pongo nada, ni para mi ni para mis niñas, la fruta que pongo encima ya le aporta suficiente dulzor)
  • Por encima échale imaginación y ponle toppings a tu gusto, te doy algunas ideas: trocitos de tu fruta preferida (el plátano le va de maravilla), coco rallado, 1 cucharadita de mantequilla de fruto seco, mermelada casera...

Preparación:


En un cuenco bien hondo, pon la leche, las semillas de chía, el chocolate en polvo y el endulzante (opcional). Con unas varillas remueve muy bien y vierte la mezcla en tu copa de postre preferida.

Reserva en la nevera. Antes de acostarte, si observas que la chía se ha ido al fondo remueve de nuevo con las varillas un poco para homogeneizar la mezcla.

A la mañana siguiente saca la copa con el pudin de la nevera y añade por encima los toppings de tu preferencia y listo. 

Hace muchísima ilusión despertarse y saber que en la nevera está esperándote algo tan rico, fácil y sano.








Pruébalo, ¡te sorprenderá!





jueves, 26 de mayo de 2016

Pollo Tikka Masala



Esta receta ya la he subido alguna vez a: Instagram (@bocados_fit) o Facebook (@Bocados fit), no os olvidéis de revisar esas cuentas, en ellas cuelgo muchas recetas del día a día. Aún así, creo que merece la pena dejar constancia de ella en el blog para que podáis encontrarla más fácilmente.

A mi me flipan estos sabores hindúes, el curry y el pollo hacen unas migas perfectas y ya con la cremosidad que le aporta la leche queda... mmmmmm 

Esta no es la receta original pero sale riquísimo, es facilísima y sana.

Ingredientes (3 personas):

  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde 
  • 1 bandeja de pechugas de pollo (600 gr. aprox., yo lo compro de corral)
  • 200 gr. de tomate frito (mejor casero, en los espaguetis con salsa boloñesa tenéis os la receta que yo hago)
  • 200 gr. de la leche que uses (yo usé de almendra casera), la cantidad de leche depende un poco de si queréis la salsa más espesa o más líquida, yo el día que hice la foto le puse sólo 150 gr. (porque no me quedaba más), por eso me salió la salsa más densa.
  • 2 cucharadas de curry, 1 cucharada de cúrcuma (opcional), una pizca de comino, aceite de oliva y sal. 

Preparación:


Mientras se tiempla en una sartén grande aceite (poco aceite pero que cubra toda la sartén), pelar y trocear el ajo, la cebolla y el pimiento (como a tamaño de una uña aprox). Pochar bien. 

Incorporar el pollo, salar y rehogar bien hasta dorar un poco. Añadir el curry y la cúrcuma (opcional) e integrar bien. 

Agregar el tomate frito, la leche y el comino, remover bien y deja cocinar todo unos 8-10 minutos (hasta que el pollo se haga por completo), removiendo de vez en cuando. ¡Y listo! 

Si lo acompañáis con arroz de coliflor... queda "delicious".

Animaos a prepararlo, ¡os encantará!


domingo, 24 de enero de 2016

Bizcocho de remolacha y chocolate


Este es un bizcocho muy fácil, bajo en hidratos y perfecto para meriendas de media mañana.

Ingredientes (5-6 porciones):


  • 1 remolacha cocida mediana (yo la compro ya cocida en un paquete que trae 3-4 unidades, para cenar como guarnición con aguacate está riquísima)
  • 1 taza de la leche que uses (yo usé leche de avellana que está riquísima).
  • 7 dátiles naturales previamente en remojo (4 horas mínimo) o 1/3 taza de sirope de arce sin azúcar (o lo puedes usar normal, como prefieras)
  • 3 huevos y 3 claras
  • 1 taza y 1/2 de harina de almendras tamizado
  • 2 cucharadas de cacao en polvo desgrasado (yo uso el de Valor)
  • 1 cucharadita de levadura en polvo

Para la cobertura (opcional):

  • 1/3 de taza de mantequilla de almendras o avellanas (yo usé una que hago con una mezcla de ambos frutos secos)
  • 1/3 de taza de leche vegetal (yo usé leche de avellanas)
  • 1 cucharadita de cacao en polvo
  • Endulzante al gusto (yo puse un pelín de stevia)
  • 1/2 cucharadita de vainilla liquida pura.

Preparación:


Si vas a usar dátiles, deshuesarlos (es muy fácil: haz al dátil un corte de arriba a abajo y ábrelo cuál higo-chumbo y extraer el hueso).

Batir bien la remolacha pelada, la leche y los dátiles deshuesados o el sirope hasta que quede una mezcla sin grumos, pasarla por un colador para eliminar algún posible resto sólido y reservar. 

Montar las 6 claras a punto de nieve con una pizca de sal. Incorporar a las claras montadas primero las 3 yemas batidas y a continuación la mezcla de remolacha, con movimientos envolventes para que las claras se bajen lo menos posible.

Incorporar uno a uno el resto de los ingredientes (harina de almendra, levadura y chocolate en polvo), también con movimientos envolventes.

Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo.

Forrar un molde de horno desmoldable mediano con papel vegetal (yo también lo engraso un poco para que no se pegue). Verter la mezcla sobre el mismo e introducir al horno 45-50 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.

Sacar, templar sobre una rejilla, desmoldar y dejar enfriar.

Para la cobertura: calentar en el microondas la mantequilla con la leche y el cacao, sacar y batir bien con unas varillas hasta que se integren todos los ingredientes. Incorporar la vainilla y el endulzante seleccionado (con moderación), batiendo bien con las varillas. Comprobar el punto de dulzor y añadir más endulzante si se considera necesario. Cubrir el bizcocho y los laterales una vez frío.

Si no lo vas a consumir el mismo día, conservar en la nevera.



domingo, 17 de enero de 2016

Lasaña de calabacín con bechamel de coliflor



Me encanta la cocina italiana y tenía ganas hace tiempo de preparar una versión ligera de lasaña, baja en hidratos y repleta de verduras. Esta versión para mi gusto y el de mi familia está riquísima, hemos "tripitido", hasta mi pequeña Esther.

Es un plato entretenido, lo reconozco, pero de verdad que merece la pena, además como siempre es muy fácil, nada de elaboraciones complicadas.

Ingredientes (6 personas):


Para el relleno:

  • 130 gr de zanahorias (unas 3 grandes)
  • 130 gr de cebolla (1 grande)
  • 180 gr de champiñón
  • 50 gr de pimiento verde o rojo (1 pimiento italiano verde o medio rojo), yo puse rojo, me gusta más.
  • 500 gr de tomate natural triturado 
  • 25 gr de aceite de oliva virgen extra
  • 500 gr de carne picada mixta (ternera y cerdo)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 pellizco de pimienta
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de orégano

Para la bechamel:
  • 25 gr. de aceite de oliva.
  • 1 cebolla mediana.
  • 600 gr. de coliflor (aprox. 3/4 de una coliflor mediana)
  • 125 gr. de leche (yo puse de almendras).
  • Nuez moscada, pimienta negra y sal.
  • 2 quesitos desnatados o 2 tranchetes bajos en grasa (opcional).

Para las placas de la lasaña:
  • 2 calabacines
  • sal
  • un poco de aceite para extender en la sartén.

Preparación:



1. Para el relleno:

- En una olla cubrir la base con aceite y lo calentarlo, Cuando el aceite esté templado incorporar pelados y picados la zanahoria, la cebolla, los champiñones, el pimiento y el diente, de ajo. Rehogar todo muy bien. Cuando todas las verduras estén pochadas incorporar el tomate triturado.

- Dejar cocer todo durante 10 minutos a fuego medio.

- Cuando termine el tiempo, incorporar la carne picada y removerla bien con la espátula para que se suelte. Incorporar las especias y la sal. Dejar cocer durante 15 minutos a fuego medio removiendo de vez en cuando, hasta que se haga la carne.

- Si vemos que la salsa ha quedado un poco líquida dejamos hervir 5 minutos más.

En Thermomix (receta del libro básico):

- Poner en el vaso la zanahoria, la cebolla, los champiñones, el pimiento, el diente de ajo y el tomate de bote (intentaremos escurrir todo lo que podamos los tomates para que luego no suelten demasiada agua). 

- Programar 15 segundos a velocidad 5. Luego con ayuda de la espátula bajar todos los restos que hayan quedado en la pared del vaso.

- Añadir el aceite y programamos 7 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

- Cuando termine el tiempo, incorporar la carne y removerla bien con la espátula para que se suelte. Poner también las especias y la sal. Programamos 15 minutos, temperatura varoma, giro a la izda. y velocidad cuchara.

- Si vemos que la salsa ha quedado poco líquida programamos 5 minutos más con los mismos valores pero cambiando el cubilete por el cestillo, para que se evapore el agua sobrante.


2. Para la bechamel de coliflor:

Si prefieres, puedes hacer la bechamel de calabacín que expliqué en la receta de la Musaka fit. En esta ocasión he preferido hacerla de coliflor porque las placas ya son de calabacín, por incorporar una verdura diferente.

- Pelar y picar la cebolla y la coliflor (no es necesario que la coliflor se pique en trozos muy pequeños, a ramilletes y luego por la mitad).

- Cubrir el fondo de una olla mediana con el aceite de oliva y calentar. 

- Cuando el aceite esté templado, introducir en la olla la cebolla y la coliflor y rehogar a fuego medio durante unos 7 minutos moviendo de vez en cuando.

- Incorporar la leche y los condimentos al gusto y dejar calentar a fuego medio durante 15-20 minutos, moviendo para que no se pegue.

- Pasado ese tiempo triturar y añadir los quesitos/tranchetes (opcional) y volver a triturar hasta que se obtenga una salsa homogénea. Rectificar de sabor (a mi me encanta la nuez moscada así que le pongo bastante)

- Si se desea una salsa más densa calentar a fuego medio para que se evapore parte del agua.


En Thermomix:

- Echar el aceite en el vaso y programar 3 min, Varoma, vel. 1.

- Añadir la cebolla y la coliflor peladas y picadas (no es necesario que la coliflor se pique en trozos muy pequeños, a ramilletes y luego por la mitad) y rehogar 7 min, Varoma, vel. 1.

- Incorporar la leche y los condimentos (a mi me encanta la nuez moscada así que le pongo bastante) y programar 15 min, 100, vel. 1.

- Pasado este tiempo triturar durante 15 seg. Añadir los quesitos/tranchetes y volver a triturar 15 seg, vel. 5.

- Comprobar que ha quedado una salsa homogénea y de la densidad deseada. Si se quiere más espesa programar 10 minutos, 100, vel 1.



3. Para las placas de calabacín:

Quitar la base y la punta de los calabacines. Cortarlos a lo largo por la mitad dejando la piel. Con una mandolina o, si tienes mano, con un cuchillo cebollero, cortar el calabacín en láminas de grosor mediano, lo más rectas posibles.

Secar bien las láminas de calabacín con papel absorbente para eliminarles la mayor cantidad de agua posible (el calabacín suelta mucha agua). 

En una plancha o sartén grande extender un poco de aceite y hacer las láminas de calabacín a la plancha con un sal.

4. Montaje:

Dividir el relleno en dos partes iguales así como las láminas de calabacín ya cocinadas. 

En una fuente, rectangular preferentemente, poner una capa de láminas de calabacín (la mitad) y a continuación una de relleno (la mitad), volver a repetir la operación y por último extender la bechamel de coliflor. 



Por último espolvorear un poco de queso rallado (opcional), yo sólo le puse a la mitad.

Para servir calentar y gratinar en el horno.

Lo puedes hacer un día, y consumir al día siguiente, por lo que es un plato ideal para tener preparado en casa si vienen invitados.


Si quieres hacer una versión vegana, puedes sustituir la carne picada por tofu, aunque claro el tofu tiene mucha menos cochura, por lo que en vez de 15 minutos yo lo tendría como mucho 5.

























domingo, 8 de noviembre de 2015

Nuggets, lagrimitas de pollo y kétchup caseros y ligeros





Las dos recetas que os traigo hoy estaban en mi lista de platos pendientes desde que empecé a intentar comer rico pero ligero y a la vez preparar para mi familia recetas lo más sanas posible sin perder sabor. 

Todos sabemos lo que a los niños les gustan los nuggets de pollo (que ahora tan en descrédito están por ser carne procesada), esta forma de prepararlos es muy fácil y ligera y además riquísima. A mis niñas les ha encantado y a los mayores también, aunque quizá a nosotros nos han gustado más las lagrimitas, que también os propongo una forma de prepararlas. 

Soy una apasionada del Kétchup, tiempo ha he llegado a comerme un sándwich sólo de kétchup... Os aseguro que esta opción es muy parecida en sabor a las versiones comerciales pero sin todos los azúcares, conservantes y estabilizantes que éstas tienen, sino acercaros a vuestra nevera y leed los ingredientes del que tengáis por casa... 

Ingredientes (4 personas):

  • Para los nuggets:
    • 500 gr. de pechuga de pollo deshuesada y limpia
    • 1/2 cucharadita de sal (yo suelo poner baja en sodio o sal marina)
    • 1 cucharadita de ajo en polvo
    • 2 cucharaditas de orégano
  • Para el emborrizado de los nuggets:
    • 1 huevo y una clara
    • 75 gr. de almendra molida
    • 1/2 cucharadita de cúrcuma
    • 1/2 cucharadita de perejil picado (puede ser seco)
    • Pizca de pimienta negra molida
    • Para el Kétchup (sale 1/2 litro, puedes hacer la mitad si no lo usas mucho)
      • 1 kilo de tomates maduros
      • 2 dientes de ajo medianos o uno grande
      • 1 cebolla
      • 1 pimiento verde
      • 60 gr. de vinagre de manzana
      • 1/2 cucharadita de sal marina
      • 1/2 cucharadita de pimentón (paprika)
      • Pizca de canela molida
      • Pizca de pimienta negra molida
      • 2 sobrecitos de stevia o 1/2 cucharada sirope de arce natural o 2 cucharaditas de azúcar integral de caña (yo en esa ocasión puse sirope, al ser para niños no me gusta usar edulcorantes)

    Preparación:

    Para los nuggets/lagrimitas:

    Introducir todos los ingredientes de los nuggets en un procesador de alimentos y batir a potencia media. Reservar. Si prefieres hacer lagrimitas: cortar el pollo en tiritas y salar un poco.

    Para el emborrizado:

    En un plato hondo cascar un huevo y una clara y batir. En otro plato hondo poner la almendra molida (la compro en el Mercadona), la cúrcuma (la cúrcuma es un colorante natural a la que se atribuyen muchísima propiedades), el perejil y la pimienta molida e integrar todos los ingredientes. Si has decidido hacer lagrimitas: puedes incorporar a este emborrizado el orégano y el ajo en polvo que se usa para la masa de nuggets (aunque esto es sólo para darle mas sabor así que es opcional).

    Precalentar el horno a 200 grados calor arriba y abajo.

    Formar los nuggets con la pasta procesada dándole la formita que suelen tener (en el caso de las lagrimitas este paso no es necesario). Pasarlos primero bien por el huevo y luego por la mezcla de almendra en polvo y especias. Abajo os adjunto una foto del proceso, no es muy bonita pero creo que os puede hacer ver que el proceso no es nada complicado. 





    Distribuirlos sobre una fuente e horno sobre un papel vegetal o silpat. Introducir al horno durante 25 minutos, a los 20 minutos darles la vuelta para que se doren igualmente por ambos lados.



    Para el kétchup:

    Lavar y pelar los tomates quitando el rabito de arriba. Cortarlos en cuartos. Introducir en una olla junto con el pimiento y la cebolla picaditos y los dientes de ajo pelados. Poner la olla a fuego medio-bajo y dejar que cueza hasta que se haya evaporado toda el agua que sueltan las verduras (¡yo la tuve casi una hora!). Mover de vez en cuando para que no se pegue. 

    Introducir el tomate frito en un procesador junto con el resto de los ingredientes y batir hasta integrar bien todos los ingredientes y quede una mezcla homogénea. Conservar en un recipiente de vidrio con tapa y conservar en la nevera. 


     ¡Estoy segura que si hacéis estas recetas repetiréis!

    Gusta tanto a niños como a mayores.




    domingo, 20 de septiembre de 2015

    Musaka ligera


    La musaka es desde hace mucho tiempo uno de los platos estrella en casa cuando vienen invitados, hay algunos que incluso la recuerdan con deleite pasado un tiempo y a mi me rechifla, así que en esta ocasión me he decido por mostraros una versión ligera de la receta de musaka sui generi que mi madre me enseñó.

    Ingredientes (6 personas):

    • Para las berenjenas asadas:
      • 2 berenjenas medianas.
      • Aceite de oliva (mejor en spray). 
      • Sal.
    • Para la bechamel fit:
      • 25 gr. de aceite de oliva.
      • 1 cebolla mediana.
      • 2 calabacines medianos.
      • 125 gr. de leche (yo puse de almendras).
      • Nuez moscada, pimienta negra y sal.
      • 2 quesitos desnatados o 2 tranchetes bajos en grasa (opcional).


    Preparación:


    1. Para asar las berenjenas: 

    - Lavarlas y secarlas bien. 

    - Una vez limpias, según guste eliminar toda la piel, sólo la mitad (pelarlas a tiras dejando la berenjena como a rayas longitudinales) o dejarla toda (yo la dejé toda, aunque la próxima vez que la haga quitaré la mitad). 

    - Cortar en rodajas de 1 cm. aprox. 

    - Hacer incisiones no muy profundas a ambos lados. 

    - Colocar sobre una rejilla, escurridor o plato y espolvorear con sal para que exuden el amargor. 

    - A la media hora aprox. lavarlas ligeramente y secar sobre papel absorbente. 

    - (Paso opcional) Emborrizar por ambos lados con harina de almendra (almendra molida). 

    - Colocar sobre una fuente de horno forrada con papel vegetal las rodajas de berenjena y rociarlas con aceite de oliva, mejor haciendo uso de un spray porque se extiende mejor y se usa menos cantidad. 

    - Introducir al horno precalentado a 180º-200º (calor arriba y abajo), 25 minutos aprox. 

    - Comprobar que están tiernas, sacar del horno y dejar templar.



    2. Para la bechamel de calabacín:

    - Pelar y picar la cebolla y los calabacines (no es necesario que los calabacines se piquen en trozos muy pequeños, como a rodajas gordas y luego por la mitad)

    - Cubrir el fondo de una olla mediana con el aceite de oliva y calentar. 

    - Cuando el aceite esté templado, introducir en la olla la cebolla y los calabacines y rehogar a fuego medio durante unos 7 minutos moviendo de vez en cuando.

    - Incorporar la leche y los condimentos al gusto y dejar calentar a fuego medio durante 15-20 minutos, moviendo para que no se pegue.

    - Pasado ese tiempo triturar y añadir los quesitos/tranchetes (opcional) y volver a triturar hasta que se obtenga una salsa homogénea. Rectificar de sabor (a mi me encanta la nuez moscada así que le pongo bastante)

    - Si se desea una salsa más densa calentar a fuego medio para que se evapore parte del agua.

    En Thermomix:
    - Echar el aceite en el vaso y programar 3 min, Varoma, vel. 1.
    - Añadir la cebolla y los calabacines pelados y picados y rehogar 7 min, Varoma, vel. 1.
    - Incorporar la leche y los condimentos y programar 15 min, 100, vel. 1.

    - Pasado este tiempo triturar durante 15 seg. Añadir los quesitos y volver a triturar 15 seg, vel. 5.

    - Comprobar que ha quedado una salsa homogénea y de la densidad deseada. Si se quiere más espesa programar 10 minutos, 100, vel 1.



    3. Para la salsa de tomate:

    - Hacer la salsa de tomate tal y como se indica en la receta de los "Espaguetis" de calabacín con salsa boloñesa.

    4. Montaje:




    Sobre una fuente colocar 2 capas de berenjenas, napar primero con la salsa de tomate (también se puede poner tomate entre capa y capa de berenjena) y luego con la bechamel de calabacín. Espolvorear si se desea con un poco de queso rallado (yo sólo le puse a la mitad).




    Antes de servir, gratinar al horno.

    Esta receta está mucho más rica de un día para otro.

    Espero que os guste, ¡a mi marido le encantó!. Es un acompañamiento perfecto para una carne o pescado a la plancha.






    domingo, 9 de agosto de 2015

    "Espaguetis" de calabacín con salsa boloñesa




    La primera vez que hice esta receta quedé maravillada... De nuevo encontraba una versión ligera de una receta que me apasiona y no echaba de menos la original porque ésta también queda deliciosa.

    Para elaborar este plato necesitáis un cortador especial ranurado (luego más adelante podréis ver su aspecto en una de las fotos), hay un "aparatejo" que se llama espiralizador que también consigue cortar la verdura con forma de espagueti, y otro que es una especie de sacapuntas de verduras con el que se obtiene el mismo efecto. El mio lo compré en una tienda especializada en utensilios de cocina, pero estoy segura que lo hay en cualquier gran superficie en la sección de menaje para el hogar.

    Estos "espaguetis" lo podéis acompañar con la salsa que más os guste, en esta ocasión yo los he preparado con una boloñesa a mi manera, pero también están exquisitos con salsa pesto que me gusta casi más, pero es tan difícil encontrar albahaca fresca a buen precio...

    Ingredientes (2 personas):

    • Aceite de oliva (que cubra el fondo de la olla o sartén donde vayáis a preparar la salsa).
    • 2 dientes de ajo.
    • 1 cebolla.
    • 1/2 pimiento rojo (también podría ser verde pero yo he descubierto el rojo en esta salsa y me encanta, además de que una vez hecha la salsa al pasar la batidora no cambia tanto el color del tomate).
    • 1 lata de tomate natural triturado (400 gr).
    • Sal, orégano, pimienta negra y un pelín de chile (si gusta picante).
    • 250 gr. de carne picada.
    • 2 calabacines grandes.




    Preparación:


    Para la salsa:

    Cubrir el fondo de una sartén u olla con aceite de oliva y rehogar los ajos laminados (no muy finos pues se quemarían y darían mal sabor) hasta dorar levemente. Añadir a los ajos rehogados la cebolla y el pimiento picados. Poner a fuego medio y tapar hasta que todo esté bien pochado. Mover de vez en cuando para que no se asiente la "fritá".

    Una vez la cebolla esté transparente añadir el tomate y las especias (si se desea se puede añadir un sobrecito de stevia para contrarrestar la acidez del tomate). Dejar cocer a fuego medio por lo menos 20 minutos hasta evaporar la mayor parte del agua que contiene el tomate y así quede una salsa concentradita. Mover de vez en cuando para que no se asiente la mezcla. Una vez el tomate esté bien frito se puede pasar la batidora o dejar tal cual si gusta encontrar los trozos de ajo, cebolla y pimiento en la salsa.

    Incorporar la carne picada y rehogar con la salsa hasta que esté bien hecha e integrada con el resto de ingredientes (por lo menos 10 minutos). 

    Para los "espaguetis":

    Mientras se hace la salsa, cortar el calabacín usando el cortador ranurado (podéis dejar la piel o quitarla, como prefiráis), evitando la parte central de las semillas. La parte central no la tiro, sino que la aprovecho para un puré de verduras, o un revuelto, o... ¡echadle imaginación!.


    Escaldar en agua hirviendo con sal (máximo 2 min.) o al microondas (máximo 2 min.). Yo lo hago en el microondas usando una vaporera que alguna que otra vez os he ensañado. Han de quedar al dentes no blandos. Colar bien o escurrir en papel de cocina para que queden bien secos y no suelten agüilla al servirlos.



    Una vez terminada de cocinarse la salsa, dividir los "espaguetis" en 2 platos y sobre ellos añadir la cantidad de salsa deseada (puede sobrar un poco, pero no pasa nada porque nunca viene mal esa "boloñesa" para rellenar unos pimientos rojos, unas berenjenas, etc…).

    Si se desea, incorporar un poco de queso parmesano rallado que le da un toque exquisito.

    Y... ¡¡¡¡a disfrutar!!!!

    ¡Os deseo a todos buenas vacaciones de verano! Nosotros nos vamos a tomar un descanso de unos días para volver en Septiembre con muchas más ideas fáciles, ricas y sanas.





    domingo, 26 de julio de 2015

    Tarta de manzana ligerísima



    ¡Qué importantes son las meriendas de media mañana para no llegar al almuerzo con un hambre voraz! Con esta tarta tendréis media mañana para varios días. Es fresca, sana y deliciosa acompañada con un té verde o con la bebida fría que os apetezca. Os sorprenderá.


    ¡Hacedla y me contáis!

    Ingredientes (10-12 personas):
    • 1 kg. de Manzanas (mientras más dulces mejor).
    • 12 láminas o 2 sobres de gelatina neutra.
    • 1 plátano maduro (es para endulzar luego es opcional, lo podéis cambiar por el endulzante que uséis normalmente, por ejemplo 3 Cdas de miel, 1 taza de azúcar moreno integral o ¡nada!...).
    • 1 vaso de harina de almendra (la compro en el Mercadona).
    • 1/2 litro de leche (la que uséis, en esta ocasión puse leche de almendras).
    • 3 huevos.
    • 2 sobrecitos de stevia (opcional, si os gustan las cosas dulces).
    • Mermelada de melocotón o albaricoque sin azúcar.

    Preparación:
    Poner en remojo las láminas de gelatina tal y como se indica en las instrucciones de la misma. 

    Pelar y picar las manzanas (reservar una para decorar) y el plátano en un gran bol o en una procesadora y batirlos bien.

    Reservar 1/4 de la cantidad de leche (medio vaso aprox.) y añadir el resto a la mezcla de manzana y plátano y batir todo bien, reservar esa mezcla en un bol. 

    En un recipiente aparte batir la harina de almendra, los huevos y la stevia e incorporar todo a la mezcla anterior batiendo bien.

    Colar las hojas de gelatina transcurrido el tiempo de remojo indicado en las instrucciones. En un cazo calentar a fuego medio la leche que se había reservado, una vez templada incorporar la gelatina batiendo con varillas hasta su completa disolución. Incorporar la gelatina disuelta en la leche a la mezcla poco a poco batiendo bien.

    Forrar una tartera redonda desmoldable con papel vegetal (yo no la forre y al no ser muy buena se salió parte de la masa por debajo por eso recomiendo forrarla, si vuestro molde es bueno y cierra bien no haría falta). Untar con aceite y verter la mezcla en ella.

    Cortar la manzana reservada en cuartos y quitarles la piel. Cortar a finos gajos disponiéndolos encima de la tarta circularmente para decorarla. 

    Introducir en el horno precalentado a unos 200 ºC (calor abajo) hora y media aproximadamente. Hornear hasta que esté dorada y cuajada. Si se observa que se está dorando demasiado la manzana de encima y sin embargo se aprecia que la tarta no ha cuajado lo suficiente cubrir el recipiente con papel de aluminio y seguir horneando. Antes de sacar la tarta del horno comprobar que está cuajada (se despegará un poco de los bordes).
    Dejar templar fuera del horno al menos 1 hora. 

    Desmoldar (leer truco más abajo) y decorar con mermelada de melocotón o albaricoque. Yo hice la mermelada en casa: piqué en cuadraditos 2 melocotones pequeños que calenté a fuego medio-bajo con agua y un chorreón de zumo de limón durante 30 minutos, hasta que observé que el melocotón se reblandecía totalmente, aparté del fuego y batí (si se aprecia que el melocotón no está lo suficientemente hecho y sin embargo se queda seco añadir un poco más de agua).

    Truco1: para desmoldar aconsejo primero despegar la tarta de los laterales del molde abriéndolo. Después poner un plato encima de la tarta (como lo hacéis para dar la vuelta a la tortilla de patatas) y dar la vuelta sobre el mismo. Despegar el papel vegetal si se puso y si no se puso la placa de abajo del molde (lo que queda pegado abajo cuando se abre el molde) con cuidado, con ayuda de un cuchillo y luego volver a poner un plato encima y volver a dar la vuelta. Y... ¡voilá!, ya tenéis vuestra tarta boca arriba y sin molde ;-).

    Introducir en la nevera y dejar enfriar por lo menos 4 horas en la zona más fría de la misma.

    Si no se consume al momento, conservar en la nevera.





    De un día para otro está mucho más rica.


    .