viernes, 26 de junio de 2015

Mantequilla de almendras/avellanas/cacahuetes






Los frutos secos son unos de los alimentos que antes consideraba como "prohibidos" por su alto contenido en calorías. Es cierto que su aporte energético en comparación con otros grupos de alimentospara una misma cantidad, es elevado, pero eso no significa que no se puedan comer, significa que tienes que cuidar la cantidad si no quieres exceder tus necesidades calóricas diarias. ¿Cuál es la buena noticia? que comer moderadamente  avellanas, almendras o cacahuetes tiene muchos beneficios, así que de forma moderada disfruta con gusto de estas mantequillas, te aseguro que son deliciosas. 

Ingredientes:

  • 200 gramos de almendras/avellanas/cacahuetes crudos sin piel 




Preparación:


Tostar en el horno a 180° los frutos secos seleccionados hasta que estén dorados (15 min. aproximadamente). Dejarlos enfriar 15 min. aproximadamente. Volcarlos en la procesadora (debe tener suficiente potencia para convertirlos en mantequilla) y triturar, primero a velocidad baja para que no salgan disparados y luego ir subiendo a una velocidad media hasta que se obtenga una consistencia pastosa. A continuación subir un poco la velocidad sin llegar al máximo (7 en la thermomix a lo sumo) y mantener a esa velocidad hasta obtener textura de mantequilla (4 minutos aproximadamente). Durante este proceso, si es necesario abrir la procesadora y bajar con una espátula la mantequilla que se haya quedado en los laterales. Ten paciencia, al final se obtiene una textura cremosa, como la de las mantequillas comerciales (un poco más líquida quizás).




A estas mantequillas se les puede añadir 1 cucharada de cacao en polvo desgrasado una vez hecha y volver a batir a velocidad media/alta. En caso de ser de avellanas obtendrías ¡"nutella" fit!


Como he comentado antes las mantequillas de frutos secos son saludables pero tienen muchas calorías. Una cucharada podría ser una cantidad moderada como parte de tu merienda.

Es exquisita acompañando a la fruta como snack o a las tostadas francesas en el desayuno.






jueves, 18 de junio de 2015

"Porra" (Salmorejo) con calabacín, sin pan




Me chifla la Porra, pero claro lleva muchísimo pan... y ¡blanco! (algún día hablaremos de la importancia de tomar los cereales a ser posible de grano completo por todos los beneficios que conlleva), así que como siempre os digo, de lo que os gusta intentad elaborar una versión ligera, que os haga ilusión comer casi tanto como la receta original. El plato que a continuación os propongo cumple con esa misión, estoy segura de que a los que sois amantes de la porra, como yo, os va a encantar.




Hay personas que llaman a la porra, salmorejo, según tengo entendido la diferencia es que la porra lleva pimiento y el salmorejo no, ¿es así? Corregidme los expertos ;-).

Ingredientes (para 3 raciones medianas - 2 grandes):

  • 600 gr de tomates maduros 
  • 1 calabacín grande
  • 1/2 pimiento verde mediano
  • 1 diente de ajo (quitad el tallo interior si se os repite)
  • 10 gr. de vinagre (yo pongo de manzana, si no os gusta muy fuerte poned la mitad y luego podréis rectificar si se ha quedado flojo, a mi es que me encanta el vinagre)
  • 10 gr. de aceite de oliva virgen (el aceite es muy sano pero tiene muchas calorías así que hay que cuidar la cantidad que se usa)
  • 1 cdta de café (de las pequeñitas no de las de postre) de sal baja en sodio (ayuda a no retener líquidos)
  • Huevo duro y atún o taquitos de jamón (al gusto) para decorar (opcional)


Preparación:


Pelar y cortar el calabacín a lo largo desechando la parte central (las semillas) y la piel (aunque mi amiga Mamen hace un revuelto con ellas que dice que está muy rico, ¡lo tengo que probar!). Cocer el calabacín: al vapor o con agua durante 15 minutos o en el microondas durante 4 minutos a potencia máxima. Yo lo cocí en el microondas para reducir el tiempo de preparación.

Usar una procesadora (thermomix o batidora americana potente) o la batidora normal de casa y un chino/colador para obtener una crema más fina.

Partir los tomates por la mitad eliminando la base de la rama (parte dura) y si tienen mucho líquido interior, estrujarlos un pelín. 

Introducir todos los ingredientes en la procesadora o recipiente dónde de vaya a batir.

Procesar a potencia máxima durante 4 minutos. Si te gusta más fina vuelve a procesar durante un par de minutos más hasta obtener la consistencia deseada. Con la batidora sería batir bien pasando a continuación por el chino/colador para eliminar posibles pielecillas del pimiento o tomate que hayan quedado.

Rectificar de sal, vinagre y aceite. Si consideráis necesario incorporar un poco más de alguno de ellos batir bien a continuación para unificar sabores.

Dejar enfriar en la nevera. Servir bien frio con huevo duro y jamón. O como a mi más me gusta con tomate troceadito, huevo duro y atún. Mmmmmm se me hace la boca agua.




Este plato es exquisito, fresquito para las noches de verano y una cena completa (verduras más proteínas) y saciante, ¿qué más se puede pedir? 






miércoles, 10 de junio de 2015

Brownie de calabaza


En casa somos super-golosos. Cuando empecé a interesarme por este mundo no tenía ni idea de que se podían hacer postres tan ricos con ingredientes que antes no hubiese imaginado como la calabaza. La calabaza tiene muchas propiedades: es baja en calorías, tiene un alto contenido en agua, lo que nos ayuda a depurar, y además al cocerla toma un gusto dulzón que la hace ideal para usarla en postres. Es por esto que me decidí a utilizarla como sustituto del azúcar en mi búsqueda de postres ricos, fáciles y sanos. 

He probado/improvisado muchas recetas de bizcochos, browniesblondies… y creo que por fin he dado con una que nos gusta a todos, que no tiene un elevado aporte de calorías y que está hecha con ingredientes naturales, sin edulcorantes artificiales, con lo cual se lo doy tranquilamente a mis hijas.

Ingredientes (para 6 raciones medianas):

  • 1 huevo + 3 claras (yo compro botes de claras para no desperdiciar yemas)
  • 10 dátiles naturales en previo remojo (8 horas mínimo). Muy importante que sean naturales, es decir, sin nada añadido, he visto algunos a los que les ponen hasta aceite de palma...
  • 1 taza de calabaza cocida (yo la cuezo en el microondas: troceada a potencia máxima unos 5 minutos, compruebo si está blanda y si no lo está la pongo 1 minuto más. Se puede hacer también al horno o al vapor pero claro se tardaría más tiempo...)
  • 1/4 taza de harina de avena (puedes también ponerla en copos, pero no cuesta nada hacerla harina en el procesador de alimentos, yo compro un paquete de copos y muelo entero su contenido, así tengo harina de avena para un tiempo, por ejemplo para nuestras tortitas mañaneras... Mmmmmm)
  • 1/4 taza de harina de almendra (podrías moler almendra cruda sin piel aunque prefiero comprarla ya molida, la hay en el Mercadona)
  • 1/2 taza escasa de cacao puro en polvo (yo lo compro Valor, no lleva azúcar, muy importante)
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1 puñado grande de nueces crudas troceadas (opcional)

(*) para las medidas de tazas (1, 1/2, 1/3 o 1/4) lo más cómodo es usar los medidores de taza que puedes encontrar en cualquier tienda de menaje o en las zonas de los grandes almacenes dedicadas a ello.


Preparación:

Precalentar el horno a 180 ° (calor arriba y abajo).

Tendrás que tener previamente preparados los dátiles en remojo y la calabaza cocida. Los dátiles antes de incorporarlos a la receta hay que colarlos y deshuesarlos. Deshuesarlos es fácil, solo es necesario hacer un corte de arriba a abajo, abrir y extraer el hueso.

Batir bien el huevo y las claras (yo lo hago en la procesadora a velocidad 3 y 1/2, puedes hacerlo con una batidora sin problema), incorporar los dátiles, que previamente se habrán deshuesado, y batir bien junto con el huevo hasta que se deshagan completamente. Añadir la taza de calabaza cocida y batir también. Queda una mezcla de color anaranjado de consistencia más bien líquida. 

El siguiente paso lo puedes hacer a mano, yo por mayor rapidez lo hago también en la procesadora.

Incorporar a la mezcla las harinas, el chocolate y la levadura y batir/remover hasta que queden integrados todos los ingredientes (¡sin excederse que es un brownie!). En relación a las harinas (de almendra y avena) como podéis comprobar ambas suman 1/2 taza, podríais sustituir esta ½ taza por otro tipo de harina que os guste: de garbanzos, integral de trigo, de arroz... Incluso usar sólo harina de almendras así el brownie reduciría su contenido en carbohidratos e incrementaría su aporte de grasas buenas (las de la almendra) y podríais comer un trocito en la merienda si es que no queréis tomar hidratos por la tarde.

Incorporar los trozos de nueces (opcional) e integrarlos con la masa a mano. También queda riquísimo con avellanas crudas troceadas.

Forrar un molde mediano (no sale mucha cantidad) preferiblemente rectangular con papel vegetal, al ser un brownie no debe quedar muy alto. Volcar la mezcla sobre el molde e introducir en el horno unos 35 minutos. 



Es preferible que no quede muy hecho, así que lo de dejarlo en el horno hasta que al pinchar en el centro un palillo salga limpio no lo aplico en este caso, si lo llevas hasta ese punto quedará muy seco (ten en cuenta que no lleva mantequilla ni aceites). Intenta sacarlo un pelín antes de que llegue a ese punto, al enfriarse cogerá la textura perfecta.

Sacar del horno, dejar templar y posteriormente extraer del recipiente y retirar con cuidado el papel vegetal. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Importante: Este dulce hay que conservarlo en la nevera, al llevar ingredientes naturales (dátiles y calabaza) de no hacerlo se estropearía y sería una pena. En caso de no gastarlo en el momento y tener que guardarlo en la nevera puedes templarlo un poco al micro si no te gusta frío, mi amiga Carmen lo hace así :-).

Para la degustarlo lo puedes comer solo o si la ocasión lo merece lo puedes acompañar con helado de plátano y sirope de chocolate. El helado de plátano se puede hacer procesando 2 plátanos previamente congelados con una cucharada de alguna mantequilla de fruto seco (próximamente subiré la receta, son exquisitas y muy fáciles de hacer). Si no tienes mantequilla de fruto seco incorpora a los plátanos congelados una cucharada del yogur que uses (recomiendo griego 0%) antes de procesar y luego introduce de nuevo al congelador hasta que vayas a usarlo. El sirope de chocolate lo puedes hacer derritiendo al microondas chocolate negro sin azúcar o hacerlo de la siguiente forma: cucharada de chocolate en polvo sin azúcar más chorro de agua y endulzante de tu preferencia (yo ocasionalmente uso stevia lo más pura posible), calienta al microondas y cuando el agua empiece a hervir (cuidado que no rebose) saca y bate bien con varillas de mano, prueba y rectifica de dulzor y consistencia (más agua o chocolate) si lo consideras necesario.


Probadlo y me decís, de un día para otro está muchísimo más rico.

jueves, 4 de junio de 2015

Salmón en costra de quinoa




Esta receta la descubrí en alguno de los dominicales que me gustan ojear los fines de semana, y la verdad que desde el principio me encantó. 

Me gustaron los ingredientes, que es lo primero en lo que me fijo cuando me llama la atención una receta: salmón rico en ácidos grasos omega-3; la quinoa considerada hoy en día como un super-alimento, sus semillas contienen hidratos complejos, proteínas, Omega-3 y 6, fibra, minerales y vitaminas E y B; mostaza que me chifla y de las salsas es de las que aporta menos calorías; limón que da un toque refrescante a todos los platos de pescado y el siempre presente aceite de oliva. 

Cuando probé a hacer la receta, quedé maravillada, es un plato exquisito, ideal para un buen almuerzo acompañado de unos espárragos blancos, como ha sido mi caso, o simplemente por una ensalada verde a tu gusto. Yo también lo he acompañado con un puñadito de alcaparras, me gustan muchísimo (eso en la receta de la pizza de coliflor ya quedó claro :-))

 Ingredientes (para 2 personas):


  • 2 lomos de salmón (¡lomos, no rodajas!, si son sin espinas mejor...)
  • 50 gr. de quinoa cocida
  • Ralladura de medio limón (¡sólo la parte amarilla!)
  • 1 cdta de mostaza de Dijón
  • 1 Cda de queso rallado bajo en grasa
  • Aceite de oliva
  • Sal



Preparación:

Para cocer la quinoa

  1. Enjuagar la quinoa con un colador bajo el chorro de agua fría hasta que el agua salga clara para eliminar la saponina, verás que hace espuma por esa saponina. No se debe dejar en remojo más de unos minutos pues esa saponina se depositaría en su superficie y no lograríamos eliminarla.
  2. Introducir en una ollita una parte de quinoa enjuagada por dos partes de agua (doble volumen de agua que de quinoa) y añadir un poco de sal. También podrías usar caldo de pollo o de verduras (¡casero!) si quisieses darle más sabor.
  3. Poner a fuego medio y llevar a ebullición. Tapar y dejar cocinar a fuego bajo por 15 minutos removiendo ocasionalmente. Tras este tiempo la quinoa estará lista, verás que está bien cocida porque se vuelve casi transparente y con forma de caracolillo al liberar su germen blanco.

Para preparar el salmón:


Precalentar el horno a 180 ° (calor arriba y abajo) y forrar la bandeja con papel vegetal.

Quitar la piel a los lomos de salmón (si no sabes dile al pescadero que lo haga y obsérvalo mientras lo hace ;-), así aprenderás para la siguiente ocasión). 

Colocar los lomos en la bandeja forrada con la parte desollada hacia arriba salpimentándolos.

Mezclar la quinoa cocida con la ralladura de limón, la mostaza, el queso y un chorreoncito de aceite hasta formar una pasta espesa. Extender esta mezcla sobre los lomos.
Hornear unos 15 min. o hasta que la masa esté dorada y en centro del salmón esté completamente asado.
Si te sobra quinoa cocida no te preocupes, guárdala para guarnición del siguiente almuerzo, ¡es un carbohidrato complejo ideal!. Investiga, hay muchísimas recetas en la red con quinoa exquisitas.